CRÒNIQUES CAPTIVES
 
Tercera Crònica

— Lo Somaten

 Ens pensàvem que aquest cronista madrileny i socialista havia abandonat la nostra terra. Deixem que parli, encara que no val la pena desmentir tot això que segueix:
 Resultan increíbles para un periodista los hechos que le han impedido la continuidad de mis crónicas. Durante unos días me sentí trasladado a una república bananera con policía paralela incluida.
 Una noche, al retirarme a mi hotel, un grupo de desconocidos me atacaron al grito de Dios, Patria y Rey. Qué cercanos me parecieron los gritos de Viva Cristo Rey, acompañados de golpes de cadenas
 Estuve apartado de la escritura durante un tiempo y mientras duran las investigaciones policiales continuo con mis escritos.
 El panorama político de La Garrocha es diáfano y claro. Me dicen que es muy parecido al de otras comarcas rurales del interior de Cataluña.
 El partido que manda es Convergencia. Practica una politica de alguna manera hay que llamarlo- de padrinaje total y absoluto.
 Desde la central, Barcelona, se designan a los jefes locales -los alcaldes- y éstos a su vez designan a sus equipos de gobierno.
 En el caso de Olot Convergencia y Unió controla la ciudad y esto significa que los «consellers» autonómicos cuidan estos feudos con visitas, ayudas e inversiones. No se recata de ello Convergencia, sino que lo acepta y fomenta como la cosa más natural. Ya se sabe, se necesita algo, llamar o visitar al Conseller fulano o al director general zutano y la cosa se arregla sin ninguna dificultad.
 Cuando llega época de elecciones primero se soluciona el problema del financiamiento por el sistema de recordar al enemigo común y los favores recibidos y recibibles llamando a la puerta de los empresarios locales. Las inauguraciones, publicaciones... De las realizaciones municipales del mandato que se acaba, es como meterse en un cine de barrio de los años cincuenta y visionar los gestos con las tijeras y las cintas de la Carmen de los Collares y su exbienamado esposo nuestro ex-caudillo.
 No hay ni impudicia ni vergüenza en el ritual repetido, supongo con el convencimiento ingenuo de que esto es mío y por eso lo hago. La victoria de Convergencia y Unió se da por segurísima y en ciertos momentos se celebra ya por delantado.
 ¿Y qué defienden o representan? Pues eso, la tierra, el pais, su pais, el de ellos, el de su propiedad.
 De los demás partidos casi no vale la pena hablar. A.P. representa hasta el momento la derecha católica, apostólica y romana.
 Esquerra Republicana aspira a encontrar un sitio y un espacio bajo la mirada vigilante del nuevo secretario general, que se está reconstruyendo un castillo en las montañas de la Garrocha y con los nuevos cachorros llenos de ingenuidad que dan una cara de lo que ni ha sido ni es este partido histórico.
 Al resto de la izquierda, PSC-PSOE, PSUC, PCC, no les ha quedado otro remedio que unirse en un frente común y aunque hayan realizado un programa sensato y atractivo y matan muchas horas en la campaña, no conseguirán desbancar a Convergencia.
 Este es un pais tradicionalista y uno, acostumbrado a otros aires, se marcha añorando aires culturalmente más puros aunque metereológicamente más contaminados. Queda un regusto agridulce en el paladar del cerebro y del corazón. Siempre queda una esperanza aunque esta comarca no cambiará en cien años.